
Una pequeña dosis de arrogancia puede ayudar en ocasiones a posicionar una marca como exclusiva y acercarse así a un target concreto de consumidores que buscan destacar por encima de la masa. Éste es el caso de la marca Abercrombie & Fitch, pero su pequeña dosis ha llegado demasiado lejos lo cual está creando rechazo hacia esta marca por parte de multitud de sectores de la sociedad.
Declaraciones de su CEO Mike Jeffries como “que no desea público ‘feo’ en sus tiendas” o que “prefiere quemar la ropa defectuosa antes que donarla a asociaciones de ayuda a desfavorecidos” no ayudan a mejorar la deteriorada imagen de una marca con fama de discriminadora y narcisista.
En Twitter, a través del hashtag #fitchthehomeless se ha creado una curiosa iniciativa para “bajar los humos a Abercrombie” pidiendo a los ciudadanos que donen su ropa de esta marca a personas sin hogar para conseguir “reajustar” la imagen de la marca snob. El iniciador de esta acción es el activista digital Greg Karber que mediante un vídeo explicativo subido a la plataforma Youtube intenta dar una cura de humildad a la marca que busca un consumidor de clase alta, popular y guapo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario