
“Lo que ocurre en Francia o en Portugal no es culpa de Merkel o de Alemania. Cada cual tendría que barrer delante de su puerta. Hay mucho por hacer”, dijo Barroso en una entrevista al semanario Welt am Sonntag, cuyo contenido ha sido adelantado a la prensa.
“Las decisiones en el Eurogrupo son adoptadas por unanimidad. Es totalmente injusto presentar estas medidas como si un solo país o una sola institución las impusiera. Yo también soy víctima de estos intentos, también me toman como chivo expiatorio”, declaró el conservador portugués.
“Esta crisis y los problemas que entraña no son resultado de la política alemana o culpa de la UE. Son el resultado de una política de gastos excesivos, de falta de competitividad y de la actuación irresponsable en los mercados financieros”, agregó.
Barroso asegura que está “sumamente agradecido” con Alemania y su actitud y no escatima elogios a la jefa del gobierno alemán. “La canciller Merkel es con seguridad una de las personalidades, por no decir la dirigente a nivel europeo, que mejor comprende lo que ocurre”.
Los europeos están divididos sobre el camino a seguir ante el creciente descontento popular que suscitan las políticas de austeridad que promueve Merkel, y que están acusadas de agravar la recesión.
El 23 de abril pasado, Barroso, bajo presión desde hace meses, terminó admitiendo que la austeridad a cualquier precio no es la panacea, aunque no cuestionó la política de lucha contra los déficit públicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario