
Braskem, la empresa brasileña número uno en producción de resinas plásticas de América Latina, una materia prima que se utiliza para fabricar bolsas de plástico, tuberías, tinacos, partes de coches, entre otros productos, emprendió una asociación con la empresa mexicana Grupo Idesa, que dará origen al nuevo gigante del sector del plástico, un conglomerado que prevé abastecer al 40% del mercado nacional. Petrobras, la empresa estatal de petróleos de Brasil, es uno de los principales accionistas en Braskem.
“La Secretaría de Energía invitó, en 2008, a más de 30 grandes empresas petroquímicas a desarrollar un gran proyecto en México, nosotros nos interesamos y lo estudiamos. En 2009 decidimos asociarnos al Grupo Idesa, porque su visión estratégica era similar a la nuestra. Ganamos el proceso, que incluye un contrato de compra de materias primas de largo plazo”, explica Cleantho Leite, director Comercial de Relaciones Institucionales y Desarrollo de Negocios de Braskem-Idesa, en entrevista exclusiva para AltoNivel.com.mx.
La asociación Braskem-Idesa se conformó con la figura jurídica de Sociedad Anónima de Promoción de Inversión (SAPI) y el objetivo de implementar el proyecto Etileno 21, la inversión industrial privada más grande del país en estos momentos.
Etileno 21, el proyecto industrial más grande en México
Etileno 21 prevé la construcción de un gran complejo petroquímico en el Estado de Veracruz, que contempla cuatro plantas industriales. La primera recibirá etano, una materia prima que suministrará Pemex, y la convertirá en etileno, que es, a su vez, la materia prima principal de los productos de plástico. Por su parte, las tres plantas restantes transformarán el etileno en más de 30 tipos diferentes de polietileno, el material que utilizan las empresas transformadoras para fabricar desde bolsas de basura o súper, hasta autopartes.
La inversión inicial en Etileno 21 supera los tres mil 200 millones de dólares (mdd), según Leite. Pero si se suma el total de los intereses pagados a bancos e inversiones paralelas, el monto total del proyecto asciende a cuatro mil 500 mdd, afirma el director comercial de Braskem-Idesa.
Etileno 21 creará más de nueve mil puestos de trabajo durante su fase de construcción, que culminará en 2015. A la fecha, cinco mil trabajadores ya participan en el proyecto, aunque muchos de esos empleos son temporales. Posteriormente, durante la fase de operación, los ejecutivos de la joint-venture calculan crear unos tres mil puestos de trabajo permanentes, 800 de ellos directos.
¿Qué pasa con Pemex?
Braskem-Idesa prevé producir un millón 50 mil toneladas anuales de los diversos tipos de polietilenos una vez que comience a operar en 2015. Es decir, fabricará el equivalente al 40% de consumo total de resinas de plástico hacia ese año.
Leite señala que en 2015 el mercado mexicano consumirá 2.2 millones de toneladas de polietileno. De éstas, 0.7 serán producidas por Pemex Petroquímica y 1.5 millones provendrán de importaciones. Pero como Braskem-Idesa entrará al mercado con una capacidad de producción de más de un millón de toneladas, podrá abastecer al 40% del mercado.
El objetivo de la joint-venture mexicano-brasileña será el de sustituir una parte significativa de las importaciones de polietilenos que entran a México. “Vamos a ser el suministrador de materias primas de más de mil transformadores que utilizan el polietileno para producir productos de plástico. Vamos a generar un impacto positivo en la balanza de divisas del país de entre uno y dos mil mdd por año”, comenta Leite.
En opinión del director comercial de Braskem-Idesa, la entrada de su empresa al mercado de plástico mexicano garantizará mayor eficiencia en la cadena de producción, debido a que la producción local, producto de la suma de la capacidad productiva de Pemex Petroquímica y de Braskem-Idesa, equivaldrá a más del 60% del consumo nacional.
“Creo que los transformadores tendrán más certidumbre, porque van a estar mejor atendidos por los productores locales. Ya no tendrán que depender de importaciones de Asia y de otras partes del mundo; su suministro será más rápido y tendrán un buen servicio técnico y de atención al cliente”, asegura Leite.
‘Shale gas’, el tema pendiente
El 'shale gas' es una materia prima abundante en México y en otras partes del mundo, que constituye una alternativa rentable para elaborar plástico, por eso, su explotación está estrechamente vinculada al desarrollo de esa industria. En este sentido, Leite comenta:
“Nuestro proyecto no depende del potencial futuro que va a traer el ‘shale gas’ a México. Desarrollar en buenas condiciones las reservas de ‘shale gas’ lleva un cierto tiempo, porque es un proceso muy complejo, requiere grandes inversiones en exploración, transporte y separación del gas. Creo que hacerlo le tomará a México cinco, ocho, 10 años, no sabemos cuánto. Sin embargo, si como empresa tenemos la seguridad de abasto de materia prima de ‘shale gas’, al igual que otras empresas, estaremos interesados en hacer nuevas inversiones de la magnitud del proyecto Etileno 21”, afirma el responsable de Negocios de Braskem-Idesa.
Para que estas inversiones puedan materializarse, Leite asegura que es imprescindible que exista una garantía de suministro de materias primas, lo que implica la creación de reservas de ‘shale gas’.
¿Quiénes son Braskem e Idesa?
Braskem es una empresa petroquímica con una facturación de 18 mil mdd anuales, cuenta con 28 fábricas en Brasil, cinco en Estados Unidos y dos en Alemania, además del “megaproyecto” Etileno 21 en México, en donde participa con un 65% del capital.
Las acciones de la corporación cotizan en las Bolsas de valores en Nueva York y Brasil. La compañía está controlada por Grupo Odebrecht, el tercer grupo de empresarios privados más grande del país sudamericano, con inversiones en diferentes sectores, entre ellos, construcción, navíos, petróleos y agroindustrial, en especial etanol. A su vez, la empresa estatal de petróleos de Brasil, Petrobras, participa como socio en Odebrecht con un 38% del capital total de Braskem y 46% de su capital votante.
Por su parte, Grupo Idesa, participante de un 35% del proyecto Etileno 21, es un grupo privado conformado principalmente por accionistas mexicanos que nació en 1956 en Tlanepantla, Estado de México. En 1963 adoptó el nombre Industrias Derivadas del Etileno SA de CV (Idesa). Su crecimiento a lo largo de las décadas se llevó a cabo principalmente en las zonas industriales de Puebla, Tlaxcala y Veracruz. Cuenta con diferentes empresas en ramos como petroquímica, logística y distribución de materias primas.
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