domingo, 5 de mayo de 2013

La importancia de la política salarial en el entorno económico actual

En un país donde el mercado constituye el principal mecanismo para asignar los recursos y los productos más importantes de la economía, una de las informaciones de mayor interés  que debería reflejar el tablero de la misma son los resultados y comportamientos de los distintos precios sectoriales.

Este comportamiento de los precios seria a su vez demostrativo del grado de estabilidad que pudiese existir en cada área económica. Por esta razón, la evolución tanto de los precios de los bienes y servicios, como de los precios del capital (tasas de interés) y de los activos internacionales (tipo de cambio) son aristas fundamentales para la formulación de las políticas anti-cíclicas, fiscal y monetaria, a objeto de alcanzar un grado aceptable de estabilización macroeconómica.
Sin embargo, el salario como precio del trabajo, tendría una connotación mayor en la dinámica de la economía, porque además de contribuir también al logro de la estabilidad deseada, es quizás la bisagra de mayor fortaleza para armonizar la buena conducción de la economía con la permanente búsqueda de niveles superiores de bienestar de toda la sociedad, donde surgen intereses distintos pero complementarios de las familias y de las empresas.
Por lo anterior la decisión de establecer salarios y aumentos de los mismos no debería ser una potestad exclusiva de las autoridades gubernamentales, sin tomar en cuenta las exigencias y observaciones  tanto de quien ofrece trabajo (el trabajador) con sus organizaciones sindicales, y de quien demanda mano de obra (la empresa) con sus organizaciones empresariales. Ambos son los principales agentes del mercado laboral y tienen mucho que aportar en el diseño de una política salarial sostenible y adecuada.
Si bien el gobierno decide  unilateralmente aumentar compulsivamente los salarios nominales, con la buena intención de mantener o mejorar el nivel de vida de los ciudadanos, es muy probable  que por razones políticas o ideológicas no incorpore  otras medidas en la política salarial, necesarias en un contexto de marcados desequilibrios de la economía,  con el objeto de lograr una verdadera tendencia alcista del salario real. En este sentido resalta la responsabilidad del gobierno de abatir paralelamente la inflación y promover una verdadera competitividad en los sectores productivos.
Por su parte, la participación conjunta de los sectores laboral y empresarial en el diseño de la política de salarios podría contribuir a mejorar la calidad y consistencia de la misma, aceptando normativas que asocien eficiencia y productividad con los aumentos de salarios nominales, y a su vez exigir reales y creíbles políticas anti-inflacionarias que no generen escasez y desviaciones en los mercados de bienes.
La necesidad de entender estos temas tan fundamentales para la economía, lo desarrollaremos más ampliamente en el ciclo de charlas: El ABC de las Finanzas y la Economía en Venezuela, que dictaremos a partir de este miércoles 8 de mayo, en el Hotel Paseo las Mercedes. Ver detalles pulsando aquí. http://bit.ly/15HSkqZ

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